A veces cuando estoy de camino a este lugar tan maravilloso como es el teatro pienso, (sí, pienso), ¿cómo es capaz de hacerme tan feliz algo tan fugaz que sólo dura 2h a la semana?.
En serio, no lo cambiaría por nada del mundo, nada es igual que la vez anterior, la gente es increible, aún no me aclaro del todo con los nombres, pero da igual, estás en constante armonía con todo el mundo, son tu gente. En teatro grito, me deshaogo, corro, salto, improviso, hablo, imagino. Son cosas muy simples, pero me hacen volar, y me río, y soy feliz, aunque se 2h a la semana los Lunes, si por mí fuera iría todos los días, me hace ser quien soy, decir las primeras tonterías que se me pasan por la cabeza, hacer algo en conjunto con otras personas de mi mismo rollo, y me encanta. Y todo esto es porque:
TEATRO SOY Y AL TEATRO ADORO, EN TEATRO CREO Y AL TEATRO AMO.
Siempre estaré en deuda con el teatro, que me ayuda a encontrar parte de lo que soy, de lo que quiero ser, y de empezar la semana sin derrumbarme porque sea Lunes, me entran una ganas de vivir que no os podeis ni imaginar. Entré a teatro con 2 amigas y sólo me tocó con una de ellas en el mismo grupo, y nunca antes me había sentido tan abierta como en teatro, porque a penas estoy con mi amiga en teatro, hablamos más con otras personas, ahí encontré a alguien que me gustó y creo que me sigue gustando, ahí encontré a varios amigos destacables, ahí encontré a personas de verdad.
Ahí encontré la felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario